Córdoba - Medina Azahara - Vellos de punta para los cordobeses, y para los que no también
Aunque como decíamos antes, esta receta en principio es muy sencilla, es un hecho demostrable que no hay dos salmorejos iguales, hay quien le añade más ajo, hay a quien le gusta más espeso, y a quien le gusta más líquido. Hay incluso, quien le cambia el nombre y le llama Porra Antequerana (esto es broma ;-)).
Pues bien, los ingredientes para realizar este plato son:
§ 3 ó 4 tomates - bien maduros y cuanto más rojos mejor-
§ Pan con bastante miga (la cantidad dependerá de la textura deseada) el pan ideal para hacer esta crema es la Telera.
§ 1 ajo (nosotros le ponemos ½)
§ Aceite de oliva virgen extra(aproximadamente unos 100ml)
§ Vinagre y sal (al gusto, pero no demasiado)
Con estos ingredientes salen un par de raciones generosas.
Otro de los pasos importantes, es el momento batidora, si se va a hacer con batidora tradicional, siempre pelamos los tomates, para no encontrar demasiados “pellejillos”; si se hace con Thermomix no es necesario pelarlos ya que esta máquina puede con todo.
A nosotros nos gusta que salga bien cremoso, por lo que si se hace con batidora, es necesario, pasar un buen rato con ésta en la mano. En Thermomix la cosa es bastante más dinámica y rápida, y digámoslo todo, la textura obtenida con este cacharrito es inigualable.
Preferimos adornar la crema con sus acompañantes más fieles, que son taquitos de jamón serrano y huevo duro picado (aunque los huevos de codorniz también le van genial). Finalizando con un chorrito de un buen aceite por encima.
Hemos probado otras ornamentaciones para el salmorejo, pero la verdad, como los anteriormente citados, pocos. Estos otros han sido: ventresca de atún (no está mal) y láminas de queso curado (que a nosotros personalmente no nos gusta mucho).
Para terminar, os recomendamos otros platos a los que el salmorejo, va como anillo al dedo, probad a regar una buena tortilla de patatas con esta crema, o freír unas berenjenas en palitos y mojarlas en salmorejo (simplemente espectacular).
Ahora os vamos a comentar una variante, que a nosotros la verdad es que nos gusta tanto e incluso más que el de tomate. Es el salmorejo de espárragos verdes, en cuanto a elaboración, es prácticamente igual.

Generalmente lo hacemos con espárragos verdes congelados. Los cocemos y reservamos un poquito del agua de la cocción -ya que al tener mucha menos agua el espárrago que el tomate- se hace necesario añadir un poco de esta agua para alcanzar la textura adecuada.
Triturar todos los ingredientes, y como consejo, a éste no le añadimos vinagre, ya que al ser dos sabores muy fuertes, se matan.
Este plato además de estar riquísimo, visualmente llena muchísimo una mesa, ya que se queda un color muy bonito.
Esperemos que lo hagáis y que os guste tanto como a nosotros.